Durante todo el año los bares y restaurantes de Águilas, así como muchas personas que viven el carnaval guardan los cascarones de los huevos que habitualmente cocinamos. Estos huevos, en vez de partirse por la mitad como habitualmente, se parten por uno de los extremos y se vacían. Después, esa cáscara de huevo se guarda hasta días antes del Carnaval. Los cascarones son rellenados con papelillos de colores y se tapan con papel de seda de colores con un poco de pegamento.

 

Una parte bonita del carnaval y relacionada con los cascarones es la entrega de las armas a Don Carnal y a Doña Cuaresma, que se realiza en el Centro Ocupaciona Urci, donde los alumnos entregan los cascarones que han ido realizando durante las semanas anteriores para que sean usados como arma por las cortes de ambos personajes en el día de la batalla. (En la imagen principal)

 


Se estima que entre la noche de la batalla infantil y adulta en la Plaza de España, las cortes de los dos personajes se lancen aproximadamente unos 25.000 huevos rellenos de confeti, dejando la Plaza de España bajo un bonito manto de papelillos de colores, contagiando a todo el mundo de espíritu carnavalero.