Las plumas toman las calles de Įguilas.

100.000 vecinos y visitantes presencian el espectacular y colorido desfile de las 33 comparsas por las calles del municipio

La alegría se notaba en el ambiente, tal y como se esperaba. Y llegó el primer gran desfile de comparsas de 2015, que dejó este domingo entusiasmado al nutrido público que abarrotó las calles de la ciudad. De hecho, fuentes municipales aseguraron que fueron cerca de 100.000 personas las que no quisieron perderse el espíritu de una fiesta internacional.

Los colores de los trajes, las sonrisas, la música y el baile fueron los protagonistas de una jornada que se vivió por todo lo alto. Y es que por la tarde, los bares de la plaza de España seguían a rebosar, sin dejar de servir copas, con la música a todo gas. Porque la fiesta tenía que continuar el día después del sábado de Carnaval. No se podía parar. Y así fue.

Sobre las seis de la tarde empezó la espectacular fiesta. El primer gran desfile del Carnaval Internacional de Águilas recorrió la avenida Juan Carlos I y calle Rey Carlos III y culminó frente al Ícaro. La tarde tuvo color, entusiasmo y todos los ingredientes que se pueden pedir para que un festejo como este llegue a la cima.

Tal y como estaba previsto, el cortejo comenzó con el cuerpo de baile del Ballet de la Federación de Peñas del Carnaval, que encabezó la cabalgata y cuyos miembros se movieron de un lado a otro, bailando sin parar, por las calles de la ciudad. Le siguieron comparsas y personajes infantiles, éstos últimos subidos en carrozas con trajes esmeradamente confeccionados.

El palco de autoridades congregó a buen número de personalidades. Además de todos los miembros de la corporación municipal, no quisieron perderse la gran fiesta el consejero de Educación, Pedro Antonio Sánchez, que acudió acompañado de su familia, así como el alcalde de Lorca, Francisco Jodar; el secretario general del PSRM, Rafael González Tovar; la vicesecretaria general socialista, Isabel Casalduero, y la aguileña y diputada regional Mari Carmen Moreno.

La musa, María del Mar Ortega, de la peña El Tangay, vistió un traje brillante plateado con un sombrero de plumas blancas que deslumbró a los asistentes. Además, Ortega se bajó de la carroza bailando, en repetidas ocasiones, para animar a todo el mundo. Lo consiguió.

Bailes infantiles

Hubo algunos cortes durante el desarrollo del festejo, pero todo salió según lo esperado. Después de la Musa llegaron más bailes de niños. Y es que todos los miembros de las peñas infantiles se movieron en perfecta coordinación al son de la música. Vistieron trajes espectaculares, porque el objetivo principal era emocionar a todo el mundo que se desplazó hasta el municipio de la Costa Cálida.

El presidente de la Federación de Peñas de Águilas, José Alonso, aseguró que «todos los actos de este Carnaval se están desarrollando mejor de lo esperado. Los niños trabajan todo el año para sorprender con sus coreografías. Y son verdaderos monstruos».

Unas carnavaleras vestidas de vikingas continuaron un desfile en el que incluso hubo un tobogán para que los más pequeños lo pasaran genial. Los 'enanos' de la peña Matalentisco Boy's, que iban vestidos de guerreros, siguieron la marcha, que duró cerca de cuatro horas.

La Chaveta, que cumple 25 años, preparó una canción que todos fueron cantando y en la que resaltaba que «el Carnaval ya es internacional». Repartieron cuerva entre los asistentes al desfile para animar el cotarro.

«Me gusta cómo van vestidos los de esta peña, pero es que en realidad todos van preciosos», le dijo una amiga a otra en uno de los palcos. Ambas se habían desplazado hasta Águilas porque tenían «ganas de ver el Carnaval». Y añadieron: «El año que viene volvemos, porque es la mejor juerga en la que hemos estado».

Otro de los momentos que desataron la fiesta y las risas entre el público fue cuando los componentes de la peña La Homosexualidad empezaron a cantar: «¡Salta maricón, que viene una ola»!. Iban disfrazados de corto, con pantalones negros, camisas blancas con lunes de colores y sombreros cordobeses. Sin duda, una reivindicación con tintes de humor.

La Rata Loca, por su parte, protagonizó una parodia sobre el Rey Juan Carlos I. Una mujer bella -casi desnuda- iba haciendo un baile sensual subida encima de un elefante. Y mientras, se escuchaba al rey. Otra de las reivindicaciones la protagonizó la peña La Clanka, quienes vestidos de líderes políticos -la mayoría de ellos corruptos-, portaban un látigo. Nuevo Ritmo le puso una de las grandes notas de color -morado- al pasacalles.

Aladín y su séquito

Llegó el momento álgido de la velada y los mayores inundaron las calles de color con sus vestidos. Un séquito de Aladín, una parodia de La Máscara y muchas plumas. Muchas. Domingo Carrasco (Don Carnal) sacó de lámpara varios genios que emocionaron a los más pequeños, que mostraron su sorpresa con aplausos y gritos de ¡viva!

Ginés Parra (Mussona 2015) recorrió las vías de la localidad encarnando a un ser mitológico con cuernos y cola. Las chicas de La Toscana movieron el esqueleto con un pétalo rojo en la mano. Y la peña Sumatra emocionó con unos trajes encajados de oro, a juego con unas espectaculares plumas negras.

La jornada se celebró sin incidente alguno, al igual que el pasado sábado, y todo el mundo disfrutó de los trajes y bailes de las 33 peñas que inundaron de color y alegría ayer las calles de Águilas. Pura emoción y, además, internacional.

Fuente: Laverdad.es