Plumas de pavo real albino para prender la magia en Įguilas

Las cuarenta peñas sacan a la calle distintas coreografías, escenarios majestuosos y sirenas de cuento de hadas.

Tras superar los nervios del estreno del desfile del pasado domingo, Águilas vivió ayer un desfile del Carnaval que de nuevo volvió a sorprender por su espectacularidad y por su duración, ya que se extendió durante casi cinco horas.

Era fiesta en el municipio costero y los carnavaleros de las cuarenta peñas federadas que participaron en el segundo desfile de este Carnaval, de Interés Turístico Internacional, impregnaron a las más de 15.000 personas que asistieron de la alegría con la que recorrieron el 'sambódromo' aguileño; una vez soltados los nervios tocaba disfrutar. Abrió el cortejo el Ballet Oficial de la Federación de Peñas, realizando durante el desfile tres distintas coreografías, arrancando los primeros aplausos del público. Y es que las peñas aguileñas se preparan durante meses, no solo trabajando con los diseños, sino también con las coreografías, puesto que se preparan varias para desfilar y entre todas contribuir para convertir parte del desfile en un gran musical.

Así, salieron a la calle peñas como Azabache que realizó cinco coreografías; Ipanema, que desfila sobre plataformas y presentó otras tres. En un escenario al aire libre brillaron Toscana, Nuevo Ritmo, Sinergia, Diversity Dance, Kambalaya y Serpentina. Destacó Terpsicore, con una fantasía sideral; World Fantasy, con la Musa Marina Sánchez y con unos tonos naranjas; el colorido caribeño con el que se presentó la peña Almendriqueña, la coreografía salsera con diseños muy elegantes de color turquesa con los que desfiló Agualine, o Serpentina, que imaginó un cuento de sirenas y dioses del mar, bañados sobre varias coreografías. El Tangay, la gran ganadora del pasado Carnaval y que se postula como una de las favoritas para este, desfiló con casi un centenar de carnavaleros, entre ellos la Mussona, Mawi Simó, y Don Carnal, Vicente Javier López. Con un temario de piratas cuidando todos los detalles tanto en los tocados, como en los trajes o las carrozas y la fantasía de un barco pirata en la que navegaba Don Carnal, con su espaldera de tres metros de ancho y de altura y 2.000 plumas de pavo real albino.


Fuente: La Opinión de Murcia.